Presunción de inocencia – Aumentar penas

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Presunción de Inocencia

¿Realmente se tiene en cuenta el principio fundamental de presunción de Inocencia en nuestro país? El principio de presunción de inocencia está muy lejos de estar presente en el proceso judicial, desde el mismo momento en el que los cuerpos de la policía tienen que vulnerar ese principio, para hacer investigaciones y tomar sospechosos.

NIEVA (2016 p.8)

Sin embargo es importante debido a los mecanismos psicológicos que nos definen en los que una persona tiende a emitir juicios rápidos de valor con poca información, especialmente los negativos, cualidad que tiene valor en un contexto peligroso y favorece la supervivencia. Origen de los prejuicios y los estereotipos sociales. Allport dedicó gran parte de su vida a explicar cómo las prácticas en nuestra vida cotidiana que forman parte de nuestra identidad en un grupo ( tradiciones, costumbres, mitología, etc) desarrollaban prejuicios sobre otras identidades y las reacciones de aversión o violencia que se derivaban de ellos.

Los prejuicios y estereotipos nos impulsan naturalmente a emitir juicios de valor peyorativos con escasa información, a creernos antes la información negativa o morbosa indiferentemente de su veracidad y a considerar culpable a una persona sólo por el mero hecho de ser sospechosa o ser suceptible de serlo.

De este prejuicio no están exentos los jueces, abogados, ni fiscales, ni la policía. Ni los activistas ni las personas influyentes. Es un sesgo natural del ser humano, pero no por ello deja de ser un sesgo.

presunción de inocencia
NIEVA (2016 p.14)

¿Y qué tiene que ver esto con la presunción de inocencia? Ante un hecho desconocido, el mero hecho de estar apuntado como sospechoso te coloca ante los que deben decidir si eres culpable o inocente como culpable.

Para combatirlo y tratar de minimizar su influencia, la presunción de inocencia de una persona, es un derecho fundamental recogido en la constitución que debería defender de posibles abusos como serían conspiraciones, falsas acusaciones, investigaciones erróneas, procedimientos irregulares, linchamientos mediáticos, ajustes de cuentas, etc

Aunque bien sabemos que cada vez más, se vulneran más derechos fundamentales , y que pese formar parte de la constitución española, estamos cada vez más indefensos ante legislaciones emergentes fruto de campañas políticas. articulo 24 presuncion de inocencia

Prejuicios

Los prejuicios que se puedan tener sobre el sospechoso, pueden tener más peso a la hora de juzgarlo que las propias pruebas. Esto quiere decir que antes de saber lo que ha pasado, aportar pruebas, etc, ya se ha formado una imagen negativa del acusado.

Esto lo podemos observar claramente en cualquiera de los juicios mediáticos que últimamente han estado en boca te todo el mundo, en el que sin tener datos apenas, información suficiente, sin haber conocido aún las pruebas, la opinión pública ya emite un veredicto, ya juzga a los acusados, ya decide qué ha pasado y qué no.

Hace unos años saltó la noticia de una chica, Patricia Heras que se suicidó tras recibir palizas y ser condenada. Defendía en su blog que todo había sido un error y que había sido acusada y relacionada con el caso por su aspecto, el estereotipo que representaba.

Casos como éste se suceden sin que seamos conscientes, ni se hagan virales. Puede que la persona sea inocente, puede que la persona sea culpable. Como en el Gato de Schrödinger, la persona antes de ser juzgada es inocente por la presunción de inocencia, y culpable por acudir en calidad de sospechoso y suceptible de ser culpable. Sólo que tras el proceso en lugar de saber lo que realmente ha sucedido, obtendremos un veredicto, que no tiene por qué corresponderse con la realidad. Así muchos culpables seguirán en calidad de inocentes y muchos inocentes, se les considerará culpables.

El proceso judicial, en concreto el penal, se ve en un callejón sin salida a la hora de establecer sistemas replicables y flexibles. Un sistema rígido, no entiende de las peculiaridades del caso y sustituye al juez por un administrativo y un sistema excesivamente flexible está demasiado expuesto a subjetividad, y con ésta a los prejuicios y la opinión personal.

presuncion inocencia
NIEVA (2016 p.13)

La opinión pública, no está menos perdida que el sistema judicial, lo está si cabe más. Por un lado se busca una ley más estricta y específica que no deje a la libre interpretación. Por otro formula peticiones fantasiosas dentro del espectro de la ambigüedad en el que o bien todos somos culpables o bien todos nos encomendamos a una justicia con fé ciega creyendo que si antes nos parecía injusta y parcial, ahora lo será menos, teniendo leyes más restrictivas y de difícil valoración.

La viralización de ciertos casos y el uso político que se hace de estos casos para malear la opinión pública nos está empujando a debates ridículos, a cuestionar los principios fundamentales de presunción de inocencia, libertad de expresión e igualdad ante la ley. Sin pensar que abrir la caja de pandora para pisotear los derechos fundamentales es un paso atrás.

Este terreno pantanoso en el que estamos entrando, en el de cegarse con un caso concreto, estereotiparlo hasta la estenuación, usarlo como representación de la realidad y querer a toda costa cambiar el sistema penal para asegurarnos que en caso de que se repitiera un caso igual, con leyes más restrictivas, cerradas y exageradas, sería imposible no juzgarlas. Sin pensar que ese tipo de ley, en caso de aprobarse lo más improbable es que sea aplicada a un jucio mínimamente parecido al que se ha viralizado y explotado por los medios sin parar.

Esas leyes, restrictivas, cerradas y exageradas serán para regular justamente el resto de casos. Con la misma o más imparcialidad que antes, con un sistema judicial caduco que está lejos de encontrar un sistema que sea justo y fiable. Sin contar que además sean DISCRIMINATORIAS y muy muy subjetivas.

Aumentar penas

Hace poco estábamos debatiendo lo inconveniente de crear una ley llamada prisión permanente revisable,que viene siendo cadena perpétua de toda la vida,  que en su formulación no está orientada a la reiserción social. En España, además somos unos de los países con mayores penas. Y desde los medios se está empujando a crear una alarma social en la población para que se endurezcan aún más las penas en nuestro país. Se crea la ilusión de que una pena de 3, 6, 9 años es una pena leve. En el archiconocido caso de la manada, en caso de resultar culpables de agresión sexual en Suecia, país de referencia que se está utilizando para motivar el consentimiento explícito o sólo sí es sí, la pena hubiera sido menor que en España. Véase de ejemplo la noticia de esta sentencia por violación grupal que bien podría ser la manada Sueca.

 

suecia violacion
El País, mayo 2018

Cómo deberían ser las leyes

Más allá de las opiniones personales que cada uno tengamos acerca de cuales deberían ser las medidas legales en uno u otro caso, todos deberíamos perseguir que esas leyes, las que reivindicamos, se puedan aplicar de forma general a toda la población porque son reglas lógicas y justas. Cuanto más claras y específicas, accesibles al entendimiento general de la población, mejor.

La realidad siempre se escapa de las clasificaciones dicotómicas porque vivimos en un mundo  que se rige a través de lógica borrosa, no dicotómica. Esto significa que estamos acostumbrados a clasificar las cosas en  blanco y negro cuando en realidad hay una amplia gama de grises que las definen. Así tenemos que establecer a partir de qué cantidad de negro decimos que es negro, y cuando no tenga tal cantidad de negro es blanco, aunque no sea ni blanco ni negro.

Esto aplicado a las leyes significa que tenemos que marcar una línea que diga en qué momento una acción es un delito, y en qué momento una acción parecida deja de serlo. Todo es confuso, pero hay una línea que marca la diferencia. A la hora de marcar la línea, cuanta más confusa sea la definición que nos diga qué es delito y qué no, estamos encomendándonos a que quien aplique esa ley haga libre interpretación. Cuando menos confusa, más fácil será que la aplicación de la ley no dependa tanto de la interpretación del juez.

Lo que no nos gusta de las leyes debe inspirarnos a la hora de reivindicar. No quedarnos en un estado visceral que quiera sangre.

Cambio de leyes

¿Que si estoy a favor de cambiar las leyes? Si. Absolutamente. Creo que tenemos que unirnos y luchar por cambiar las cosas para un mundo mejor para todos y más justo. Pero para que sean más justas para todos. Para que los procesos judiciales sean accesibles para todos, no sólo para quien tenga dinero para poder utilizarlos, o que tenga más ventaja el que más dinero tenga.

Tampoco quiero leyes difusas que sean un saco donde poder acusar a cualquier persona como lo fuera en su día la ley de vagos y maleantes, y ahora lo es la ley mordaza o el delito de odio. Donde se coarta la libertad de expresión, la forma de pensar, la ideología para que sólo puedan repetir el mensaje adoctrinante desde los medios que interesa.

Las recientes campañas mediáticas están creando la ilusión de que la justicia se puede convertir en popular, cuando lo único que hacen es empujar la opinión de forma manipulada con intereses políticos y socieconómicos, que por cierto están siendo muy jugosos para mucha gente. Se está solicitando el cambio de leyes sin pensar mucho en cómo puede afectar a la población si se aprueban, cómo deberían aplicarse, cómo gestionar las demandas y cómo puede cambiar la forma de entender la vida que tenemos hoy en día. Se está solicitando muy alegremente cambiar principios fundamentales y derechos que ha costado mucho conseguir. Esto, aunque parezca azaroso, no lo es, y es más, es muy peligroso.

De nada sirve unirnos todo el país y salir a las calles por cambiar una ley que nos parece no del todo clara por una del todo ambigua que sólo se aplicará en algunos casos sí y en otros no dependiendo del poder mediático de la noticia, la influencia de los afectados o el criterrio que quiera seguir en dicho caso el juez, o peor una totalmente clara que convierta a un sector de la población directamente en criminales.

 

NIEVA, Jordi La razón de ser de la presunción de Inocenci, Barcelona 2016

ALLPORT, Gordon The nature of prejudice, 1979

KOSKO, Bart El futuro borroso o el cielo en un clip, Barcelona 2010

 

 

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